Neurología Chihuahua/Dr. Manuel Porras-Betancourt/Neurología, Neurofisiología Clínica, Epilepsia | DEMENCIAS
Es una página web en donde se ofrece información sobre problemas neurológicos y sobre estudios neurofisiológicos, consultoría en línea, así como el contacto para la consulta neurológica personalizada con el Dr. Manuel Porras Betancourt.
Porras-Betancourt, Neurología, Neurofisiología, Epilepsia, EEG, Electroencefalograma, conducción nerviosa, electromiografía, bioética, Chihuahua
185
page,page-id-185,page-template-default,ajax_updown_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-9.2,wpb-js-composer js-comp-ver-4.6.2,vc_responsive
 

DEMENCIAS

Happy retired man at the hospital speaking with a young nurse
La demencia se manifiesta principalmente con el deterioro de las funciones intelectuales, principalmente la memoria. Estas alteraciones son lo suficientemente graves como para interferir con las actividades de la vida diaria, lo cual es muy limitante. Estas personas pierden la capacidad para resolver problemas, presentan cambios de personalidad y de conducta, así como del estado de ánimo. Estas alteraciones se manifiestan primordialmente con problemas de memoria, ideas delirantes, agitación, problemas del lenguaje, entre otras habilidades cognitivas que muestran un deterioro.


¿Cuáles son los Diferentes Tipos de Demencia?

Las demencias pueden clasificarse de varias formas, una de ellas es la siguiente:

  • Demencia cortical: el daño cerebral afecta primordialmente a la corteza cerebral.  En este tipo de demencia la memoria es una de las funcionas más deterioradas, así como el lenguaje, la conducta y el pensamiento.

  • Demencia subcortical. Aquí el daño se localiza principalmente en las estructuras que están por debajo de la corteza cerebral. Las manifestaciones sobresalientes son los cambios emocionales y alteraciones del movimiento, asociados a los problemas de memoria.

  • Demencia progresiva. En este tipo de demencia se espera que los síntomas hayan empeorando en el transcurso del tiempo, lo que condiciona una discapacidad intelectual cada vez más evidente. En general, se considera que todas las demencias tienden a progresar, puesto que son un padecimiento neurodegenerativo.

  • Demencia primaria. Este tipo de demencia no es el resultado de otra enfermedad. El ejemplo más clásico es la enfermedad de Alzheimer. Demencia secundaria. Esta demencia es el resultado de otra enfermedad, como puede ser la enfermedad cerebrovascular. 

    Dentro de las demencias siempre se menciona como el caso típico a la demencia de Alzheimer. Esto es, porque es la causa más frecuente de demencia en los adultos mayores de 65 años (una de cada 10 personas mayores de 65 años y la mitad de las mayores de 85 años padecen demencia de tipo Alzheimer).

    Esta demencia inicia después de los 60 años, aunque algunas veces puede ser antes, lo que se denomina demencia de inicio temprano, en la que generalmente hay algún componente genético asociado. La evolución es progresiva y gradual, con un deterioro cada vez más evidente de las funciones intelectuales.

    En las etapas iniciales los síntomas no son tan notorios, manifestados por problemas de memoria, de personalidad y desorientación. Conforme esto avanza, los pacientes tienen cada vez mayor dificultad para realizar las actividades de la vida diaria. Luego pueden presentar problemas del lenguaje, dificultad para reconocer a personas y lugares familiares, se pueden tornar hostiles y tener cambios de humor muy frecuentes. Después las funciones motoras también se afectan y puede asociarse a depresión, ansiedad y cuadros delirantes.

    La demencia vascular es la segunda más frecuente y es causada por alteraciones circulatorias en el cerebro. Algunas veces se puede presentar asociada a Alzheimer. Los datos clínicos en este tipo de demencia se presenta de forma súbita, con un deterioro muy marcado en lapsos cortos, el que puede o no empeorar con el tiempo.

    Existen otros tipos de demencia, tales como: la demencia por cuerpos de Lewy, la demencia frontotemporal (enfermedad de Pick), afasia primaria progresiva, otras demencias que son secundarias a infecciones (por ejemplo VIH, enfermedad de Creutzfeldt-Jakob), traumatismo (demencia pugilística), asociada a otras enfermedades como la Corea de Huntington y de enfermedad de Parkinson, la degeneración corticobasal, entre otras. También se considera que hay algunas causas de demencia que son reversibles (por ejemplo el hipotiroidismo, la depresión, deficiencias vitamínicas, etc.), pero estas son alrededor del 10%. La gran mayoría de las demencias se presentan en adultos, mientras que la demencia en niños es excepcional.

    ¿Cuáles son los Factores de Riesgo para la Demencia?

    La edad avanzada, historia familiar (carga genética), tabaquismo, alcoholismo, diabetes mellitus, dislipidemia, hipertensión arterial sistémica, deterioro cognitivo leve, aterosclerosis, entre otros.

    ¿Cómo se Diagnostica la Demencia?

    El diagnóstico lo establece principalmente el médico en base al interrogatorio y a la historia clínica. Además de esto se realizan estudios de laboratorio, electroencefalografía y de imagenología cerebral para valorar si se trata de una causa reversible. También es importante la realización de una valoración neuropsicológica.

    Tratamiento

    No existe algún tratamiento para curar la demencia. Los tratamientos existentes están enfocados en reducir la velocidad de progresión del padecimiento. Actualmente se cuentan con cuatro fármacos principales para el manejo de la demencia. Estos son: memantina, rivastigmina, donepecilo y galantamina.

    En el caso de la demencia vascular también se utilizan fármacos como Clopidogrel, ácido acetilsalicílico y anticoagulantes; con el fin de evitar un mayor daño vascular.